Una infraestructura mal diseñada es como construir una fábrica sobre arena. Todo lo que pongas encima será frágil, lento y caro de mantener. Lo hacemos bien desde el principio.
Servidores que se caen los lunes, redes que colapsan en temporada alta, backups que nunca se prueban, hardware que nadie sabe quién administra. Esos son síntomas de infraestructura reactiva.
La infraestructura proactiva se diseña, se documenta y se monitorea. Antes de que falle, ya sabes que va a fallar y actúas. Esa es la diferencia entre empresas que crecen y empresas que apagan incendios.
Maximiza el uso de tu hardware existente y reduce costos con plataformas de virtualización robustas y bien configuradas.
Endurecemos la configuración de servidores, sistemas operativos y servicios para reducir drásticamente la superficie de ataque.
Identificamos y resolvemos los cuellos de botella que ralentizan tus sistemas. Más velocidad sin necesariamente más hardware.
Diseño e implementación de redes seguras, segmentadas y de alto rendimiento para oficinas, plantas y data centers.
La nube no es para todos. Te ayudamos a decidir qué va a la nube pública, qué se queda on-premise y cómo conectar ambos mundos.
Vigilancia 24/7 de tu infraestructura con alertas proactivas antes de que los problemas afecten a los usuarios.
Levantamos el inventario completo de tu infraestructura actual: hardware, software, redes, servicios y configuraciones.
Diseñamos la arquitectura objetivo: robusta, segura, escalable y dentro de tu presupuesto real.
Ejecutamos los cambios con ventanas de mantenimiento planificadas para minimizar el impacto en la operación.
Monitoreo continuo, mantenimiento preventivo y soporte técnico para mantener todo funcionando al máximo.
Infraestructura diseñada para 99.9% de uptime. Cuando sí falla, la recuperación es rápida y documentada.
La virtualización puede reducir hasta 60% los costos de hardware. Más eficiencia, menos gasto.
Cada capa de infraestructura configurada con seguridad desde el inicio, no como parche posterior.
Monitoreo proactivo significa que sabes antes que tus usuarios cuando algo está fallando.
Generalmente sí. La virtualización no se trata solo de ahorro en hardware nuevo: mejora la disponibilidad, simplifica los backups, facilita las actualizaciones y permite mover cargas entre servidores en segundos. El ROI suele ser positivo en 12-18 meses.
El hardening es deshabilitar todo lo que no necesitas en un sistema y configurar correctamente lo que sí necesitas. Un servidor recién instalado tiene decenas de servicios y configuraciones por defecto que son vectores de ataque. El hardening los cierra antes de que alguien los encuentre.
No siempre. Depende de tu latencia requerida, costos, cumplimiento normativo y control de datos. Para muchas industrias en SLP, una arquitectura híbrida (nube para ciertos servicios, on-premise para otros) es la mejor opción. Lo evaluamos sin sesgo hacia ninguna plataforma.
Al menos una vez al mes se debe hacer una prueba de restauración real. No sirve de nada tener backups que nunca se han probado restaurar. El 30% de las empresas que intentan restaurar después de un desastre encuentran que sus backups no funcionan.
Un experto en infraestructura evalúa tu entorno actual y te dice exactamente qué riesgos tienes y cómo corregirlos.